
Cómo utilizar tu vela Bontá
Una vela es un gesto de pausa.
Un instante suspendido.
Una forma de habitar el espacio con luz, con aroma y con intención.
Cada una de nuestras piezas está creada para acompañar momentos que merecen ser recordados: desde la calma íntima de un día lento hasta la sutileza de una noche que se alarga.
Para preservar su pureza, es esencial seguir unos sencillos cuidados, pequeños rituales que elevan lo cotidiano.
Vela por ti
LA COLOCACIÓN

Tu vela debe estar siempre colocada en una superficie plana, nivelada, y resistente al fuego.
En caso de ser una vela decorativa, debes ponerle una bandeja debajo, para evitar posibles desprendimientos de cera en las superficies.
Mantén la vela alejada de materiales inflamables.
Evita encender tu vela en lugares donde haya corrientes de aire o en zonas cercanas a textiles, cortinas o papeles.
Tu vela debe estar fuera del alcance de los niños y mascotas.
Evita dejar tu vela en sitios donde haga demasiado calor o esté muy expuesta al sol, pues la cera podría ablandarse, alterando así su combustión.
El encendido

Durante el encendido de tu vela, estate presente, nunca dejes tu vela encendida sin supervisión.
No mantengas encendida tu vela durante más de 4 horas seguidas (la llamada puede hacerse demasiado intensa y el recipiente calentarse en exceso).
Es importante que durante el primer encendido de tu vela, dejes que la cera se derrita hasta los bordes (2 horas aprox.). Esto evita el "tunelado" y asegura una fusión uniforme en futuros usos.
Evita el efecto túnel

El efecto túnel se produce cuado la vela se quema solo por el centro, dejando paredes de cera sin derretir. Para evitarlo:
1. Sobretodo durante el primer quemado, deja la vela encendida el tiempo suficiente para que la capa superior de la cera se derrita hasta los bordes del recipiente. Esto "educa" a la vela para que queme uniformemente en el futuro.
2. Mantén la mecha recortada (5-7 mm). Una mecha demasiado larga produce una llama alta y concentrada, que tiende a quemar solo el centro.
3. Evita corrientes de aire. El aire mueve la llama y hace que derrita la cera de forma irregular.
4. No hagas quemadas demasiado cortas. Si únicamente la enciendes durante 10-20 minutos, la cera no llega a fundirse de borde a borde, y el túnel termina formándose.
CORRIGE EL EFECTO TÚNEL SI YA LO TIENES

1. Enciende la vela.
2. Coloca alrededor del borde superior un "sombrerito" de papel de aluminio, dejado un hueco en el centro para que respire.
3. El calor reflejado derrite las paredes de cera.
4. En 20-40 minutos suele corregirse.
POLVO Y CONSERVACIÓN DE LA FRAGANCIA

Guarda la vela tapada o protegida del polvo. En caso de que tu vela disponga de tapa, úsala. Esto evitará la entrada de polvo en tu vela y además conservará mejor la fragancia.
EL APAGADO

Para apagar tu vela de una manera óptima debes utilizar un "apagavelas" o tapar la vela suavemente, trata de no soplar, esto evitará que se forme humo en la estancia y posibles salpicaduras de cera.
Si al apagar tu vela observas que hay un poco de hollín o negro en el vaso, tan solo tienes que limpiarlo con paño suavemente y desaparecerá.
CORTA LA MECHA

Una vez apagada, en caso de que el pabilo sobresalga notablemente, córtalo un poco, quitando el sobrante, resultando las tijeras destinadas para apagar la mecha la herramienta más adecuada. Orientativamente, la mecha debe medir entre 5 y 7 mm para lograr una combustión limpia y segura.
Recortar la mecha con regularidad prolonga la vida de la vela, evita el humo y mejora la estética de la llama. Además, con este acto evitamos que la llama sea excesivamente alta.